¡Hola a todos! Como os dije en esta entrada os iba hablar de mis destinos en Semana Santa. Pues bien, voy a comenzar con el de este año.
Bélgica es un país pequeño situado el norte de Europa, debido a esta característica resulta fácil moverse dentro de él y como medio de transporte os recomiendo el tren, que conecta las ciudades más importantes y turísticas. Con el Go Pass te puedes trasladar de una manera más económica, y es una tarjeta que cubre los recorridos por los países Benelux.
La capital de Bélgica es conocida por ser la sede administrativa de la Unión Europea. Y como idioma principal el francés, aunque siempre te puedes defender muy bien con el inglés, tiene una cultura muy reconocida en cómics, como el de Tin-Tin, su gran variedad de cervezas (en el bar Delirius se puede matar la sed tranquilamente y en un ambiente de taberna muy peculiar) o sus famosos gofres y patatas fritas que podemos ver pequeños comercios en todas las calles de Bruselas. Entre los lugares imprescindibles de la ciudad que no te puedes olvidar visitar se encuentran la Grand-Place, el Atomium, la Catedral o el Manneken Pis, que es el símbolo de la ciudad.
Grand Place
Manneken Pis
En las calles de Bruselas podemos ver viñetas de cómics. En este Tin-Tin, Milú y el capitán Haddock.
Pequeños rincones de la ciudad...
Los jardines de Bruselas
Atomium visto desde abajo.
Como os he dicho antes, es fácil moverse por el país, así que la primera ciudad que decidimos visitar fue Gante, un ciudad universitaria que posee una preciosa red de canales, con un casco histórico urbano muy valioso. Montarse en una pequeña barquita que recorre los canales de esta ciudad puede ser un buen recurso para conocerla, además disponen de guías bilingües que con un poco de suerte os explicarán en vuestro idioma. La Catedral, el Castillo y el Ayuntamiento de Gante son los edificios más representativos.
Ghent Leie
Otro pequeño rincón...
Castillo de Gante
En tercer lugar os voy a comentar la segunda ciudad más poblada de Bélgica, Amberes. Es muy reconocida por su producción de diamantes y por su puerto, que hace a la localidad una de las más comerciales del norte de Europa. Lo más relevante de la ciudad se sitúa en un radio reducido, así que se puede patear por la ciudad y es principal conocer la Plaza Mayor, el Castillo y su Catedral. Desde la parte superior del Museo aan de Stroom podemos disfrutar de unas excelentes vistas de la ciudad.
Catedral de Amberes
Escultura en Het Steen. Detrás, castillo de Amberes.
Museo aan de Stroom
Vistas desde el Museo aan de Stroom
Como dice el dicho, lo mejor se hace esperar y así es como introduzco a esta ciudad medieval cruzada por canales, la famosa Brujas. Esta Venecia del norte está perfectamente conservada, y al pasear por sus calles nos podemos trasladar mentalmente a otra época. Hay dos plazas muy interesantes, que son la Plaza Mayor con una torre llamada Belfort muy característica, y la plaza Burg donde se encuentra el ayuntamiento. Aquí también se puede deleitar un paseo en barca, con una breve explicación de la historia de la ciudad.



















